Cómo superar la incomprensión familiar del emprendedor

Superar la incomprensión familiar del emprendedor

El emprendedor se puede encontrar con un obstáculo emocional añadido como es la incomprensión de su entorno familiar. Aporta inseguridad y aumenta la sensación de soledad. Es por eso necesario seguir una serie de consejos para lograr un apoyo que concederá energía extra para sacar adelante el proyecto.


1 septiembre 2021

Se presta en ocasiones mucha atención al entorno del emprendedor, referido a socios, mentores, inversores… pero poca sobre lo que está justo detrás de él: su familia.

El respaldo de quien está más cerca es un instrumento de motivación y de superación. Sin embargo, no muchos de los que deciden embarcarse en una iniciativa emprendedora cuentan con ese apoyo inicial. Más aún, son bastante más probables los mensajes disuasorios por parte de la familia.

Trabas emocionales del emprendedor

Todo proyecto emprendedor, si va por buen camino, tiene sus ventajas: autonomía, desarrollo personal y mayor capacidad de ingresos, entre otros. Sin embargo, emprender implica diversos inconvenientes iniciales. La ansiedad al salir de la zona de confort, el vértigo, la frustración de que no salgan las cosas tras jornadas de trabajo no remuneradas, la soledad si somos el único socio… son inconvenientes emocionales que llevan al desánimo.

Existe otro obstáculo que puede hacer mella en el ánimo del emprendedor: la incomprensión familiar. Frases del tipo “pero cómo se te ocurre eso, no va a funcionar. ¡En qué estabas pensando!” pueden ser la primera reacción a una oposición natural al cambio.

Motivos de la incomprensión

En mayor o menor medida, será la familia la que sufra las consecuencias de la decisión que el emprendedor ha tomado de cara a su futuro. Hay varios motivos que inclinarán la balanza del respaldo al emprendedor hacia un lado o hacia otro.

Un factor muy determinante para que desde este entorno, o bien se apoye, o bien se desincentive al emprendedor de su propósito, es la tradición empresarial familiar.

Si se procede de familias desde las cuales ya se emprendió o ya se hayan gestionado empresas propias, la situación es proclive para que se apoye una nueva iniciativa emprendedora. Tanto el apoyo emocional, como los recursos y los contactos, suelen ser puestos a disposición del que decide emprender.

Por el contrario, si venimos de entornos sin bagaje emprendedor, la percepción familiar puede ser muy distinta. Los factores del rechazo hacia estas iniciativas son el desconocimiento y el mayor grado de aversión al riesgo por parte de la familia. Arrancar una empresa desde cero y sin referencias cercanas es enfrentarse a la incertidumbre extrema.

Otras variables relacionadas con la intensidad del apoyo son la propia edad del emprendedor y los miembros que ejercen la fuerza moral sobre él. No es lo mismo cuando es joven, sin nadie dependiendo de él y son los padres los que influyen en las decisiones, que cuando son la pareja e incluso hijos los que opinarán cuando con cuarenta decide jugársela.

El punto de vista de la familia

Ya de por sí a los propios emprendedores les cuesta desarraigarse de conceptos y rutinas al salir de la zona de confort. Pues bien, todo lo relacionado con la salida de esta zona de confort para la familia supone aún más desconcierto e incertidumbre. Esto conlleva preocupación hacia el que se lanza a emprender, para el cual quieren la felicidad.

El emprendimiento es en muchas ocasiones una carrera de fondo. Gana, como en otros muchos ámbitos de la vida, el que resiste. Pero vivimos en una sociedad donde se valoran más de lo debido los resultados a corto plazo. Mientras que un trabajador por cuenta ajena cobra a fin de mes, tiene sus vacaciones programadas con antelación… un emprendedor no, al menos en los inicios. Ha de sembrar para recoger los frutos más adelante. Todo es a futuro.

La familia observa por tanto los resultados del emprendedor en el día a día. Además, en las primeras etapas es muy común echar ingentes horas de trabajo y dedicar fines de semana sin una remuneración. Se pueden dar muchas situaciones donde la familia ni llega a comprender bien ni aceptar esa nueva vida. Por ejemplo, viajar para buscar clientes o inversores en lugar de ir a ver el partido de fútbol de sus hijos, aun haciéndolo por el mejor bienestar de su familia, es difícilmente asumible por éstos.

Consecuencias de la falta de apoyo

En este contexto de falta de comprensión y desde la preocupación por el emprendedor, el entorno familiar envía mensajes que pueden desorientarlo o incluso terminan por desmotivarlo.

La incomprensión familiar hacia el emprendedor aumenta la sensación de soledad. Ya de por sí, un emprendedor tiene que lidiar con la soledad y ese ambiente desalentador añadido le sumirá en una sensación de desamparo moral.

La falta de apoyo familiar contribuye además a la inseguridad, siendo tan importante como es para el emprendedor la capacidad de toma de decisiones.

Consejos para superar la incomprensión familiar

Ante una situación donde no hay recompensa inmediata y no es inmune al desaliento, para un emprendedor se hace complicado hacer entender esta nueva forma de vida a los suyos.

Algunos consejos para que, como emprendedor, se pueda afrontar esta incomprensión del entorno familiar son:

1 – Autoconocimiento y automotivación:

Para superar el desánimo, en  ocasiones se debe de empezar por desconectar y poner la mente en blanco. Conviene tener una agenda lógica previendo descansos. Técnicas de relajación y meditación, como el mindfulness, también pueden ayudar a lograr un mayor autoconocimiento. Conocerse a sí mismo es una herramienta poderosa.

Para triunfar hay que tener fe. Y para ello hay que aprender a automotivarse. Una táctica útil consiste en cambiar el “por qué hago las cosas” por el “para qué las hago”.

2 – Convencer:

Es un error ignorar la resistencia de la familia. Hacer oídos sordos provocará más desconcierto y hay que afrontar tal oposición hablando. La comunicación es la base de la confianza, pero, porque en la familia se presupone esa confianza, hay que convencer a través de la sinceridad más absoluta.

Se debe hacer un esfuerzo pedagógico para mostrar tanto las ventajas como los riesgos, la viabilidad y el plan de actuación. Conocer las cualidades personales y tener claro para qué se hacen las cosas dará la credibilidad necesaria donde se sustenten los argumentos dados.

3 – Pedir apoyo emocional:

No todos los miembros de la familia asimilarán de la misma manera la situación. Pero de inicio lograr el respaldo de algunos puede ser suficiente para comenzar a ir ganando apoyos sucesivamente.

Encontrar apoyo emocional es clave para salir a flote. Más allá de explicar a familia o allegados qué hago y para qué lo hago, se debe pedir expresamente apoyo moral para continuar. Para comenzar, es fundamental pedir tiempo.

No se debe imponer nada. Con la familia, y más concretamente con la pareja, se deben pactar los cambios. Resulta clave sacar el lado más sentimental. También es deseable que participe a través de consejos. No hay que olvidar que la pareja es la que mejor conoce al emprendedor. En general, prudentes consejos del entorno más cercano pueden suplir carencias emocionales y formativas del emprendedor.

Tener el respaldo y la comprensión procedente de ese entorno tan cercano e importante como es la familia aportará la energía necesaria para desarrollar la mayor cualidad que debe atesorar todo emprendedor: la perseverancia.