Errores frecuentes que debes evitar al emprender

Errores frecuentes que debes evitar al emprender

Conseguir la supervivencia de toda nueva empresa pasa por evitar caer en errores bastante comunes tanto en la puesta en marcha del negocio como en su posterior gestión.


29 mayo 2024

La aventura de emprender tiene muchas ventajas. Sin embargo, las incertidumbres y la fragilidad iniciales pueden hacer peligrar la supervivencia y consolidación de nuestro negocio.

Esquivar la mortalidad empresarial

Aunque España se caracteriza por una gran actividad emprendedora, su índice de mortalidad empresarial es alto. Se estima que el 61,5% de las empresas creadas no superan los 5 años de vida, según datos de Eurostat.

Una característica que nos diferencia respecto a países de nuestro entorno es que el tejido empresarial español está formado en su gran mayoría por microempresas, es decir, las que emplean a no más de 9 personas. Las microempresas representan el 94,1% del total de empresas que hay en nuestro país.

El débil músculo empresarial de todo nuevo proyecto está relacionado con la alta mortalidad. Afectan factores externos a la empresa como son la burocracia y la alta fiscalización, incluso antes de iniciar la actividad. Pero también influyen decisiones erróneas en la puesta en marcha del negocio como en la posterior gestión por parte del emprendedor.

Hay diversos errores que con frecuencia se cometen al arrancar una actividad empresarial y que debemos evitar:

No investigar a la competencia ni el mercado

En la gran mayoría de las ocasiones emprendemos en áreas en las que previamente hemos desarrollado nuestra carrera profesional por cuenta ajena, o al menos nos es familiar el sector en el que actuaremos.

Aunque conozcamos el funcionamiento de determinados negocios por la experiencia laboral pasada, cometeremos un error si no nos aseguramos de que nuestro producto tiene salida al mercado.

No conocer ni analizar tampoco a la competencia que opera en ese mercado es otro fallo.

Mirarnos el ombligo y dejarnos llevar por la denominada euforia inicial del emprendedor hará que perdamos la perspectiva del cliente y nos alejemos de las tendencias del mercado.

No formarse

Cuando nos entregamos plenamente a arrancar un negocio no sobra el tiempo y en ocasiones hay que priorizar las acciones a realizar. Pero un grave descuido como emprendedor es no continuar actualizando los conocimientos y mejorando las habilidades.

La formación del emprendedor es crítica en tanto que enriquece las capacidades no sólo a nivel técnico, sino también en competencias emprendedoras y en gestión empresarial.

No definir un plan de negocio

Sin duda alguna el plan de negocio es la principal herramienta de apoyo para planificar y analizar la viabilidad de un proyecto empresarial. Se antoja difícil hacer factible un proyecto empresarial sin marcar unos objetivos, sin planificar procesos ni recursos y sin hacer números, ignorando las necesidades de liquidez y previsiones de tesorería.

No elaborar un plan de negocio previo a la puesta en marcha de nuestra iniciativa será lo más parecido a partir en barco sin ruta determinado, sin mapa y dejar que el viento guíe nuestro rumbo. No sabremos dónde acabaremos.

No elegir buenos colaboradores

Lo más importante de todo proyecto empresarial es el equipo de personas que lo van a llevar a cabo. Aunque la dedicación del emprendedor sea total, es esencial rodearse de las personas adecuadas.

No lograr elegir buenos socios, colaboradores o no conformar una plantilla capacitada y motivada será un factor que derive a que el proyecto fracase.

Creer que los temas legales son solamente para abogados

Cuando los escasos recursos con los que contamos se dedican a crear valor, siempre es buena opción externalizar la gestión legal del negocio para atender las obligaciones fiscales y contables. Sin embargo, es una equivocación abstraerse de estos temas y, aunque otra empresa nos lleve las tramitaciones pertinentes, conviene conocer el marco normativo de nuestra actividad y llevar un control y previsión de todos estos aspectos. Hay que recordar que, en cualquier caso, la responsabilidad recae sobre nuestra empresa, no sobre la gestoría.

Otro ejemplo del ámbito legal es el establecimiento de un pacto de socios, en caso de haberlos. Aunque no es obligatorio, es conveniente hacerlo para predefinir unas reglas que eviten desavenencias posteriores entre los socios.

No perseverar

No confiar en uno mismo puede conllevar a abandonar a la primera dificultad o conflicto.

Un líder debe ser capaz de aprender de los errores, adaptarse y en ocasiones reinventarse. Debemos por tanto desarrollar la resiliencia necesaria para superar las adversidades del arduo camino del emprendimiento.

Ante circunstancias adversas cabe flexibilizar el proyecto y, antes de echar el cierre, debe incluso considerarse pivotar el modelo de negocio.

No dejarse asesorar

Por último, conviene recordar que un error que con frecuencia se comete al emprender es no dejarse aconsejar por opiniones expertas. La ausencia de un asesoramiento objetivo y un punto de vista neutral puede llevar a tener una visión irreal de la situación que nos aleje del éxito.

Consejos para evitar los errores o afrontarlos

Un excelente consejo es: busca ayuda. Se hace necesaria, ya sea vía asesoramiento externo, muy valioso en la soledad inicial en la que abundan las dudas, o a través del valor que puedan aportar colaboradores o personal del que nos rodeemos una vez vayamos creciendo.

Hay que confiar en uno mismo y ser consciente de que el fracaso es parte del camino. No hay fórmulas secretas y hay que aprender de los errores. Evidentemente será mejor aprender de los errores de los demás para no cometerlos.

En definitiva, la viabilidad de todo proyecto pasa en su mayor parte por la pericia del propio emprendedor. Se han de tomar decisiones estratégicas a la vez que se ha de ser capaz de flexibilizar el proyecto. Para evitar cometer errores es clave controlar tanto la parte gerencial como dominar la parte emocional, frenando obsesiones y excesivos optimismos que pongan en peligro la supervivencia de nuestra iniciativa.